Deudas deducibles y no deducibles en el Impuesto de sucesiones

A la hora de liquidar el Impuesto sobre Sucesiones sobre una herencia, se puede reducir la base de éste con las deudas que tuviese el fallecido. Para probar que dicha deuda existe puede exhibirse un documento público o privado, o cualquier otro elemento de prueba admitido por la ley (por ejemplo, una factura). Eso sí, la Administración, para asegurarse de que la deuda es real, puede exigir a los herederos que la reconozcan en documento público, con comparecencia del acreedor.

La ley prohíbe expresamente la deducción de las deudas cuando el acreedor sea el propio heredero, o lo sea el cónyuge, los ascendientes, descendientes o hermanos de éste. La prohibición es taxativa, por lo que parece que no admite prueba en contrario. Pero si el valor del préstamo entregado al difunto estaba en el patrimonio de éste en el momento del fallecimiento, podrá defenderse la no inclusión de dicho importe en la base de la herencia, ya que el impuesto sólo grava el valor neto de la adquisición realizada.

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