¡Ya no eres de la familia!

Si su familia tiene más del 20% del capital de una empresa y cumple ciertos requisitos, todos sus miembros disfrutarán de los incentivos de empresa familiar. No obstante, esté alerta si se produce algún divorcio o fallecimiento…

Todo queda en familia

Incentivos. En su empresa hay socios relacionados por vínculos familiares, tanto por consanguinidad (es decir, familia directa: padres, hijos, hermanos, sobrinos, etc.) como por afinidad (es decir, familia política: suegros, yernos, cuñados, etc.). Dado que su participación global es igual o superior al 20% del capital y uno de ellos ejerce funciones directivas, percibiendo por ello un salario que constituye su principal renta (basta con que sea sólo uno el que cumpla este requisito), todos pueden disfrutar de los incentivos de empresa familiar:

  • No deben tributar en el Impuesto sobre el Patrimonio por sus participaciones.
  • Además, si transmiten sus participaciones por donación o fallecimiento, los adquirentes disfrutan de una reducción del 95% en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Familia política: Pues bien, si entre dichos socios hay familiares políticos, esté alerta. Si se produce algún divorcio o fallecimiento en la familia, alguno de ellos podría quedar fuera del grupo familiar. Si esto ocurre, actúe rápidamente y busque alternativas para evitarlo.

Ejemplo. En su empresa hay seis socios: dos hermanos que ejercen funciones directivas, con un 30% del capital cada uno; sus respectivas esposas, que tienen el 10% cada una; y los hijos mayores de ambos, que tienen otro 10% cada uno. Si uno de los hermanos se divorcia, su ex esposa quedaría fuera del grupo familiar y perdería los incentivos. Pues bien, puede evitarlo tomando, por ejemplo, alguna de estas medidas:

  • En primer lugar, plantéese asignar a la ex esposa un cargo directivo y una remuneración que constituya su principal renta. Así, según la ley, como su participación individual supera el 5%, no perderá incentivos.
  • Otra posibilidad es que dicho cargo sea asumido por el hijo de ésta. Dado que entre ambos alcanzan un porcentaje del 20% y forman un grupo familiar por sí mismos, con que uno de ellos ejerza funciones directivas es suficiente.
  • Por último, también cabe la posibilidad de que el matrimonio sólo se separe. Así, la ex esposa seguiría en el grupo familiar del ex marido a efectos de aplicar los incentivos.

Disolución por fallecimiento

Fallecimiento. Aunque en un divorcio está claro que el parentesco con la familia política desaparece (así, en el ejemplo, la ex esposa perdería su parentesco con su marido, sus cuñados y su sobrino), si la disolución del matrimonio se debe a fallecimiento (siguiendo con el ejemplo, que uno de los hermanos fallezca), esto no está tan claro. Hacienda sigue el mismo criterio que en los divorcios, pero hay tribunales que opinan lo contrario. Así pues, en estos casos:

  • Primero tome medidas como las indicadas anteriormente (siguiendo con el ejemplo anterior, que la viuda siga desempeñando las funciones directivas del difunto) y trate de que todos los socios mantengan sus ventajas fiscales.

Si esto no es posible, aplique igualmente los incentivos. Argumente que el vínculo familiar no se ha roto, ya que la disolución del matrimonio se ha debido a una circunstancia inevitable y ajena a la voluntad de los cónyuges.

Si estás interesado en este asunto, consúltanos en nuestra asesoría de Cintas & Barberá de Chiclana.